Zalamero y tramposo; finge una cojera que se le olvida enseguida.
El Zorro recorre los caminos con su levita verde llena de remiendos y una muleta que, en realidad, no necesita. Habla con voz de miel y promete tesoros a quien quiera escucharle. Siempre va con su compinche, el Gato, y entre los dos inventan los trucos más disparatados.
Le gusta
- las monedas de oro
- los trucos
- las promesas que nunca cumple
Sus colores
Se le reconoce por: orejas puntiagudas, cola blanca y muleta.