Presumida y tramposa: siempre pregunta al espejo quién es la más bella.
La Reina tiene una corona con puntas de luna, un vestido color ciruela y un espejito de mano que nunca suelta. Lo que más le importa es ser la más bella del reino, y cada mañana se lo pregunta a su Espejo Mágico. El día que el Espejo le dice una verdad que no quiere oír, empieza a tramar planes, cada uno más disparatado que el anterior.
Le gusta
- mirarse al espejo
- las coronas brillantes
- salirse con la suya
Sus colores
Se le reconoce por: Moño alto con corona de lunas y capa larga.