Una viejecita zalamera que ofrece manzanas demasiado brillantes.
Parece una viejecita encorvada, con un mantón remendado y una cesta llena de manzanas, pero en realidad es la Reina disfrazada. Se ha puesto una nariz larguísima y habla con voz de abuela para que nadie la reconozca. Va de puerta en puerta por el bosque buscando a Blancanieves, y sus manzanas brillan demasiado para ser de fiar.
Le gusta
- los disfraces
- las manzanas más rojas
- llamar a las puertas
Sus colores
Se le reconoce por: Capucha caída con pico y nariz ganchuda.