Estirada y criticona: lo examina todo con sus impertinentes.
Remilgada es altísima y delgadísima, y siempre camina con la nariz apuntando al techo. Lo mira todo a través de sus impertinentes, unas gafas con palito, y casi todo le parece poca cosa. Presume de tener muy buenos modales, aunque a veces se le olvida ser amable. Ella también quiere ser la elegida del príncipe.
Le gusta
- sus impertinentes
- los cuellos con volantes
- que le den la razón
Sus colores
Se le reconoce por: Melena lisa con flequillo, cuello largo de gorguera e impertinentes.