Grandote, tranquilo y de risa fácil: cuida del bosque.
El Leñador vive en una cabaña en lo más hondo del bosque. Es tan grande que tiene que agacharse para entrar por las puertas, pero no haría daño ni a una mosca. Solo corta los árboles viejos y planta dos por cada uno. Cuando oye que alguien pide ayuda, deja lo que esté haciendo y llega corriendo con su vozarrón.
Le gusta
- plantar árboles
- las tartas de la abuelita
- reírse a carcajadas
Sus colores
Se le reconoce por: hombros anchos, barba rizada y hacha al hombro.